Un equipo de investigación del Centro de Endocrinología Experimental y Aplicada (CENEXA-UNLP-CONICET, CeAs-CICPBA), encabezado por la Dra. Carolina Lisi Román e integrado por la Lic. Bárbara Dumrauf y los doctores María V. Mencucci, Luis Flores, Bárbara Maiztegui, Juan José Gagliardino y Flavio Francini, junto con los doctores Ezequiel Lacunza y Martín Abba del Centro de Investigaciones Inmunológicas Básicas y Aplicadas (CINIBA), publicó en la revista científica Molecular and Cellular Endocrinology el trabajo titulado “Fructose-induced prediabetes causes persistent DNA methylation changes in white adipose tissue despite metabolic normalization”. El estudio aporta evidencia novedosa sobre los efectos tempranos de una alimentación rica en fructosa en el desarrollo de la prediabetes.
La diabetes tipo 2 constituye uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial. Antes de que la enfermedad se manifieste existe una etapa previa denominada prediabetes, caracterizada por alteraciones en los niveles de glucosa en sangre. En esta fase, cambios en el estilo de vida —como mejorar la alimentación y realizar actividad física—pueden revertir una proporción importante de los casos. Sin embargo, aún se conoce relativamente poco sobre los cambios moleculares que ocurren en el organismo durante este período temprano.
El estudio se centró en el tejido adiposo blanco, conocido como grasa corporal. Lejos de ser un simple depósito de energía, este tejido cumple funciones endocrinas claves: produce y libera sustancias que regulan el metabolismo, la sensibilidad a la insulina y el equilibrio energético. Cuando su funcionamiento se altera, como ocurre en la obesidad, pueden desencadenarse procesos que favorecen la resistencia a la insulina y, eventualmente, la diabetes tipo 2.
Para estudiar qué sucede en las etapas iniciales del proceso, el equipo utilizó un modelo experimental en ratas alimentadas con una dieta rica en fructosa, capaz de inducir un cuadro similar a la prediabetes humana. Posteriormente, en un grupo de animales la dieta fue normalizada para evaluar si los cambios observados podían revertirse.
Los resultados mostraron que la ingesta de fructosa produjo alteraciones metabólicas compatibles con un estado prediabético. Tras volver a una dieta estándar, los parámetros en sangre se normalizaron, incluida la intolerancia a la glucosa y las alteraciones en el perfil lipídico.
Sin embargo, al analizar el ADN del tejido adiposo visceral mediante técnicas de secuenciación de última generación, el equipo identificó 1.151 sitios CpG diferencialmente metilados, asociados principalmente a genes vinculados con procesos como la fosforilación oxidativa, la termogénesis y la regulación endocrina del tejido adiposo.
Lo más relevante es que muchas de estas modificaciones persistieron incluso después de que los animales recuperaran parámetros metabólicos normales, lo que sugiere que la exposición a un desbalance nutricional puede dejar una “memoria epigenética” en el tejido adiposo.
Un análisis más estricto permitió identificar un subconjunto de cambios epigenéticos particularmente robustos, asociados a genes como Kdm4c, Ces1f y Uxs1, cuya expresión también se vio modificada.
Los resultados fueron obtenidos en el marco de la tesis doctoral de la Lic. Bárbara Dumrauf, bajo la dirección de la Dra. Carolina Lisi Román. Los hallazgos refuerzan la importancia de la prevención temprana y de sostener hábitos saludables en el tiempo. Aunque mejorar la alimentación puede revertir alteraciones visibles en los análisis clínicos, ciertos cambios moleculares podrían mantenerse y contribuir, a largo plazo, al riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
El trabajo del equipo del CENEXA aporta nuevas evidencias sobre los mecanismos moleculares que vinculan la dieta, el tejido adiposo y los trastornos metabólicos. Estos resultados abren perspectivas para comprender cómo los hábitos alimentarios tempranos pueden dejar marcas duraderas en el organismo y sugieren la posibilidad de desarrollar, en el futuro, estrategias de diagnóstico precoz y prevención basadas en marcadores epigenéticos.